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Navegando lo Desconocido

Actualizado: hace 6 días



Estoy viviendo el 2018 como un año de desenmascaramiento, autoconfrontación e integridad. ¡Y por qué no, ya que el mundo mismo está en un estado de transformación extrema!

Las Mujeres estamos empoderándonos y muchos hombres lo reconocen y saben que son nuestro apoyo. Algo grande está cambiando! El colectivo humano ha estado en su camino hacia el equilibrio desde hace muchas décadas ya.


El límite de crecimiento, el desequilibrio y el potencial de extinción, son 3 factores del “Motor Evolutivo” de la vida.


Cuando parte de nuestro mundo (realidad inmediata) está al borde de una “catástrofe”, por así decirlo, somos empujados fuera de nuestra zona de confort, lejos de lo que nos es familiar; casi inevitablemente nuestra mente da vueltas y vueltas sobre los posibles resultados y entramos en el “miedo a lo desconocido”.


Gracias a la neurociencia, en estos días, la mayoría de nosotros estamos familiarizados con el papel del "miedo" y la amígdala.

La mayoría de los humanos tendrán al menos una o más cosas que temen en la vida, sin importar cuán peligroso o inocente pueda ser el motivo de ese temor. El miedo a menudo nos ayuda con la autoconservación. Como mecanismo de seguridad, la inteligencia de nuestro cuerpo tiene la capacidad de sentir miedo para protegernos del peligro y aumentar nuestra conciencia.

Esta conciencia está controlada por la amígdala. La amígdala ayuda a almacenar recuerdos de eventos y emociones para que un individuo pueda reconocer eventos similares en el futuro. Solamente que el miedo ha sido estimulado al tope en nuestras vidas, y ahora no solo funciona como un mecanismo de sobrevivencia, si no que nos para y limita a crear, a cambiar muchas veces para mejor!


El intento de controlar lo desconocido, de sentirnos seguros y evitar el sufrimiento no son otra cosa que nuestras memorias proyectándose hacia el futuro.


Cuando dejamos de controlar lo desconocido y lo soltamos, cuando confiamos en el proceso y damos un salto de fe, somos capaces de implementar un modelo diferente, nos reorganizamos y expandimos nuestra conciencia. Y, sin embargo, esta es la parte más difícil del proceso de evolución: la plena confianza, el "saber" que estamos bien, que todo va a estar bien.


Ya sea una relación, un trabajo o un objeto material, como señala Ho'oponopono, ¡los creamos desde la memoria (creencias y programas) o desde la inspiración!

Permitirnos estar en el estado de confianza, FE, a lo desconocido es estar completamente en el momento presente, en el “estado cero”, en el “vacío”. Aquí es donde aparece la inspiración, donde llegan las ideas. ¿Nuestro trabajo? Limpiar los recuerdos en nuestro camino y visualizar lo que queremos lograr. ¡Saberlo y sentirlo plenamente en todo nuestro ser!


Nuestra primera reacción emocional ante lo desconocido es el miedo, y el miedo está lleno de recuerdos que intentan protegernos. Entonces, ¿Cómo puedes crear una relación sana con tu miedo para confiar en el resultado futuro? ¿Cómo puedes usar tu emoción como una herramienta de crecimiento espiritual y emocional? Y además, ¿Cómo podemos alcanzar el estado de “vacío, estado cero (sin recuerdos)” para actuar desde la Inspiración?

Aquí hay 3 ejercicios para ayudarnos a entrar en la "confianza" y navegar lo desconocido.


1. Procesa tus Miedos! ¿Te has dado cuenta de que dije “procesa” tus miedos y no “elimina” tus miedos? Exacto, procesar es muy diferente a querer sacar, eliminar o empujar algo fuera de nuestro campo, de nuestro espacio. Y es por esto que esta herramienta es la más efectiva para procesar el miedo y cualquier emoción.

  • Ejercicio: Básicamente es dejar crecer y crecer el miedo (o cualquier otra emoción) en tu espacio, hasta que este no crezca más, hasta que se gaste. Entonces la llenas con la energía de la fuente o Dios y permites que este lo reciba. Pero aquí está la herramienta, es de Inelia Benz, para que la sigas al pie de la letra, encuéntrala AQUÍ


2. Restablecer tu Frecuencia Natural

Los humanos tenemos una frecuencia original, la más cercana en palabras es Alegría/Luz/Amor. Esta frecuencia es lo que nos caracteriza a todos como colectivo humano.

Nuestras creencias personales se forman a través de nuestras relaciones con nuestro entorno, la familia, la escuela, la sociedad, etc. Incluso de vidas pasadas. La forma en que respondemos a estas experiencias, se ha grabado y formado en patrones, que muy a menudo limitan la forma en que expresamos completamente esa "frecuencia característica" como seres humanos.

Cuanto más nos permitamos estar en el estado de Alegría/Luz/Amor, más nos desprenderemos del miedo y tendremos permiso para simplemente ser, el estado de “ser”. Aquí te comparto una herramienta muy sencilla y versátil para comenzar:

  • Anclaje Tierra:

  1. Busca un lugar cómodo para sentarte y relajarte.

  2. Cierra tus ojos y respira profundamente 3 veces.

  3. Ubica tu primer chakra (centro de energía) que se encuentra en la base de tu columna vertebral o coxis, tócalo con tus dedos, esto lo hace más real.

  4. Conecta tu chakra al centro del planeta imaginando un cordón de luz que los une, puedes imaginar cualquier forma, color o imagen para ese cordón de conexión.

  5. Imagina que estás liberando cualquier energía que no es tuya. Esta conexión te ayudará a mantener solo tu energía en tu espacio, a tener claridad y más presencia;

  6. Suelta y no la analices lo que se desprende de ti.

  7. Practícalo a todo momento, verás que efectivo es.


3. Nuestro estado de "SER"

Además de nuestra frecuencia natural de Alegría/Luz/Amor, también tenemos nuestra vibración personal, una vibración distintiva a todos los demás. Nuestros “dones”, pasiones, aptitudes, autoexpresión es lo que le da color esta experiencia de vida colectiva.

Sin embargo, muchos de nosotros crecemos empujados a ser adultos para encontrar un trabajo responsable y productivo, dejando poco espacio para disfrutar de lo que amamos, lo que nos da alegría o, en definitiva, lo que nos separa de simplemente “SER”. Estamos altamente programados para hacer algo constantemente, no perder el tiempo y ser productivos.

¿Podemos permitirnos “ser”? Como sentarse a tomar una taza de té y no hacer nada. Sí, nada significa no leer un libro, no meditar, no ver la televisión o no hacernos las uñas. El reto está en la simplicidad. Cuando nos permitimos ser y estar en nuestra frecuencia natural, entonces podemos entrenar nuestro espacio y poder ver lo que nos empuja a reproducir el pasado o ensayar el futuro y, finalmente, estar en el momento presente.

Date tiempo para ello, comienza con 5 min. a 10 min. diario y aumenta el tiempo cada día.

  • Estado de Ser:

  1. Busca un lugar cómodo para sentarte y relajarte.

  2. Cierra tus ojos y respira profundamente 3 veces.

  3. Ánclate a la tierra (ver ejercicio arriba en el punto 1)

  4. Concéntrese en la energía de su cuerpo, para mantenerlo sencillo, obsérvalo y dale un color, ¿cuál es el color de tu vibración?

  5. Ahora imagina que esta energía es cristalina, pura y fluida. Permítete SER es esta vibración.


Con mucho entusiasmo,

Iliana

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